El proyecto financiado por FAMSI se est’a desarrollando como caso piloto en un colegio del centro historico de la ciudad de Sevilla en Andaluc’ia, el sur de la peninsula iberica.

Las ciudades situadas en zonas más cálidas como es Sevilla, se encuentran en una desventaja aún mayor frente al cambio climático, no solo por su situación geográfica sino también por el llamado efecto isla de
calor urbana, que se traduce en un incremento de las temperaturas en entornos construidos frente al entorno rural inmediato que pueden llegar a ser de hasta 10ºC más. El efecto isla de calor urbana es el resultado de procesos de construcción sin tener en cuenta el clima y se ve muy incrementado por el calor que emiten los aparatos de aire acondicionado que dando un paseo por cualquiera de estas ciudades del sur, podemos ver como llenan nuestras fachadas, emitiendo continuamente calor al espacio p’ublico.

La refrigeración de los edificios con aparatos eléctricos aumenta la temperatura del entorno de los mismo convirtiéndolo en un sistema muy ineficiente, pero al mismo tiempo muy extendido en los hogares por una falta de conocimiento y sensibilización hacia otras alternativas.

Casualmente (o no), las regiones en la cuenca mediterránea son los que presentan índices más elevados de pobreza energética en Europa, siendo también estas regiones las que más sufren los efectos del incremento
de temperaturas